No sé qué pasó ayer. Mentira, estoy completamente al tanto de los hechos. Fui partícipe, fui causa, fui efecto. Y fue de la misma manera en como empezó todo, que siguió avanzando y retrocediendo la historia, y que ahora parece haber llegado a su fin. Debí saberlo desde un principio que mi cabeza piensa de una manera, y mi cuerpo siente de otra. Qué podría haber ocurrido en cuestión de cortos meses como para hacerme creer que eso iba a cambiar. Pero como siempre, me dejo vencer por esa idea, esa imagen que mi mente fabrica con el propósito de hacerme creer falsamente, una vez más, que eso que estoy pensando pueda tornarse en algo real. Curioso, ya que realidad es lo que sucede, y en este caso, lo que no sucede. Estoy a favor de las segundas oportunidades, pero todavía no aprendo que no siempre será distinto la segunda vez. Bueno, sí fue distinto, pero la esencia de la historia se repite. Cambia el escenario, cambian los tiempos, pero los personajes siguen siendo los mismos, consecuentemente, el guión también.
Enero 2011

No hay comentarios:
Publicar un comentario